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Cerro Santo Domingo

marzo 6, 2011
murales de la guatemalita en el Cerro Santo Domingo

murales de la guatemalita en el Cerro Santo Domingo

El quetzalteco Efraín Recinos expolotó su creatividad en el cerro Santo Domingo de Antigua Guatemala.

El escarabajo del quetzalteco Efraín Recinos en el cerro Santo Domingo de Antigua Guatemala.

El escarabajo del quetzalteco Efraín Recinos en el cerro Santo Domingo de Antigua Guatemala.

Esculturas de Efraín Recinos en el Cerro Santo Domingo

Esculturas de Efraín Recinos en el Cerro Santo Domingo

Cerro Santo Domingo Antigua Guatemala

Cerro Santo Domingo Antigua Guatemala

Cerro Santo Domingo Antigua Guatemala

Cerro Santo Domingo Antigua Guatemala

guatemalita

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La Guatemalita y el escarabajo Volkswagen

Pienso en un talento fugado y me pregunto: qué no hubiera hecho Efraín Recinos en el cerro El Baúl de Quetzaltenango si hubiera una alcalde visonario.

En el Cerro Santo Domingo de Antigua Guatemala, este gran quetzalteco pudo desarrollar al máximo su potencial artístico al crear un parque artistico.

En la serie de exposiciones en este cerro sobresale la Guatemalita en varios mruales, en una carcacha y quizá la más espectacular es la que está sentada en un viejo Volkswagen propiedad de Efraín Recinos.

En 1965 el maestro Recinos adquirió un Volkswagen Escarabajo.  Con cuotas de Q50 mensuales era el auto ideal para la ocupada vida del artista.  La oportunidad de construir el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias tocó a su puerta en aquella época y, así, el Volkswagen amarillo se convirtió en herramienta de trabajo, un actor de reparto en la obra.  De 1969 a 1978 el VW era su medio de transporte para lograr la supervisión y dirección de la monumental construcción.

En 1982, luego de cumplida su labor, el maestro Recinos mandó a descansar al VW.  Su sustituto sería otro VW sedán, es decir, Cucarachita, similar pero más nuevo.

El lugar de retiro del primero fue el patio del teatro.  Mientras el clima se empeñaba en destrozar a la carcachita, para algunos mortales era antiestética, un lunar en medio de la belleza del lugar.

Llegó a tanto el rechazo por el auto, que un día fue rociado con algún combustible e incendiado por manos vandálicas.  Ante tan atroz acción, fue colocado en otro lugar, además de protegérsele.  Tiempo después sería atendido, limpiado y medianamente restaurado por iniciativa de Pepo Toledo, amigo personal del ingeniero Recinos.

Cuando el proyecto Santo Domingo del Cerro solicitó la presencia del Maestro, una de sus propuestas fue la escultura La Guatemalita y el Volkswagen.

En ella, el Volkswagen, cual caballo rampante, tiene una actitud triunfante al ser el vehículo en el cual La Guatemalita logra vencer al tiempo, a los obstáculos y a problemas surgidos en la vida.

En lugar de un arma de fuego, La Guatemalita porta en su mano derecha una antorcha, sinónimo de luz, conocimiento y verdad.

Esta significativa obra expresa la gran utilidad de los aparejos de trabajo, sean estos pinceles, espátulas o carros, los cuales son vehículos de la creatividad triunfadora de un pueblo y del arte como una forma efectiva de llevar un mensaje.

Parte de este texto fue tomado de al revista Mundo y Motor

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